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El Reglamento de Justicia de 1862

Con posterioridad a la batalla de Pavón (1861), las estrategias políticas y las estructuras estaduales provinciales se manejaron con un nuevo marco histórico: la definitiva homogeneización y digitalización de la política argentina desde la Ciudad de Buenos Aires. Corrientes, perdida en una amnesia política y olvidando sus luchas pasadas, acuerda con los intereses del puerto y sus decisiones son consecuentes con aquél.

El Gobierno porteño y un sector local correntino derrocan al Gobierno constitucional de José María Rolón, sucediéndose luego una serie de cambios institucionales(1).

(1) Debido a los enfrentamientos internos del país, recién en 1863 se conforma la primera Corte de Justicia de la Nación, integrada por Francisco de las Carreras, Salvador María del Carril, Francisco Delgado y José Barros Pazos y, como Procurador General de la Nación, se nombró a Francisco Pico. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

En 1862, con una Administración gubernamental afín con la nacional, se aprobó un nuevo Reglamento de Justicia. Este mantuvo las líneas estructurales del anterior, pero no fue tan extenso como el dictado en 1849.

Inicialmente, estableció el orden de aplicación de las leyes, incluyendo leyes españolas como las Reales Cédulas de la Corona española que habían sido comunicadas a la Audiencia antes de 1808, y las Ordenanzas de Bilbao, que habían incorporado la legislación indiana como la Recopilación de Indias, la Nueva Recopilación y la Novísima Recopilación (Art. 1(2).

(2) La Ley Nacional 48 del año 1863 de organización y competencia de la Justicia Federal, estableció el siguiente orden de prelación: 1ro..- la Constitución Nacional; 2do..- las leyes que haya sancionado o sancione el Congreso; 3ro..- los tratados con naciones extranjeras; 4to..- las leyes particulares de las provincia; 5to..- Las leyes generales que hayan regido anteriormente a la Nación; y 6to..- los principios del Derecho de Gentes. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

Cuando la legislación nacional omitía o callaba, autorizaba a aplicar el Derecho Romano y Códigos extranjeros, pero como razón escrita (Art. 3).

La provincia será dividida en Secciones Judiciales, presididas por un Juez de primera instancia. Cada Departamento estará a cargo de un Juez de Paz y, a la vez, cada uno de los Departamentos fue dividido en distritos que quedarían bajo la supervisión de Jueces Pedáneos (Art. 5).

Respecto a las apelaciones, dejó de existir el Juez de Alzada, por lo tanto todos los planteos de última instancia serían resueltos, de ahora en más, por la Cámara de Apelaciones o el Superior Tribunal de Justicia, el que quedó conformado por tres Magistrados (Art. 45).

El nuevo Reglamento de Justicia suprimió el Tribunal de Comercio y limitó el proceso Civil a dos instancias y el Criminal a tres. Este Reglamento rigió varios años, con algunas modificatorias.

El gobernador José Pampín, en su Mensaje a la Legislatura a fines de 1862, describe la siguiente situación de la Judicatura local y las repercusiones de la aplicación del nuevo Reglamento de Justicia:

La nueva ley reglamentaria de procedimientos judiciales sancionada en el presente año está ya en ejecución con general aceptación de los magistrados, del público y de los causídicos que han visto en ella el término de muchos y perjudicialísimos abusos que afectaban sobremanera de crédito y dignidad del foro de Corrientes...(3).

(3) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Libertad” del 21 de Diciembre de 1862. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

Debido a la escasez de letrados disponibles para ocupar los estrados judiciales en la campaña, y la lógica improvisación de los Jueces de Paz y Pedáneos que se derivaba de esa situación, por iniciativa del doctor Gonzalo Figueroa, abogado del foro correntino, se elaboró una serie de formularios que servirán de norma en el procedimiento judicial provincial, sobre todo en las diligencias que debían realizar los jueces de campaña ante los magistrados superiores.

El conjunto de modelos judiciales fue aprobado por el Superior Tribunal de Justicia y publicado en 1863. El escrito pudo llegar así a cada funcionario judicial(4).

(4) Formulario para los procedimientos judiciales de los Jueces Pedáneos y Jueces de Paz, arreglado a lo dispuesto por el Reglamento de Administración de Justicia vigente. Imprenta “El Progreso”, Corrientes, Año 1863. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

Para la época se constituyó en una importante herramienta para el funcionario judicial, agilizadora del normal proceder de los Jueces de campaña. La publicación estaba dividida de la siguiente manera: en una primera parte se refería al modo de proceder en los juicios verbales, tanto los Jueces Pedáneos como los Jueces de Paz.

Respecto a los primeros, establecía que se debían abocar a las demandas que no superasen los veinticinco pesos metálicos y debían resolver las demandas sobre injurias leves; las penas de multa a aplicar no debían exceder de veinticinco pesos y los arrestos no debían superar los diez días.

Respecto a la competencia de los Jueces de Paz, ésta alcanzaba hasta demandas por monto de doscientos pesos, en caso de injurias leves, o que no se registrasen personas heridas o con contusiones de gravedad.

Las multas que impusiese el Juez de Paz no debían exceder los cincuenta pesos metálicos, ni condenar a penas mayores a veinte días de arresto; también intervenían en las causas de “inquilinato” o arrendamiento rural, salvo que el monto de la deuda no superase los doscientos pesos.

Todo el procedimiento se sustanciaba verbalmente: cuando se entablaba la demanda, citaba el Juez a las partes conjuntamente con los testigos, escuchaba al demandante y al demandado, proponía medios de conciliación y, si no lo lograba, pronunciaba su fallo.

La Sección Segunda de la publicación se refería a los modos de formalizar los sumarios en causas criminales. Los Jueces de Paz y Pedáneos sólo debían intervenir en materia criminal en la captura del delincuente, debiendo realizar declaración indagatoria sobre el hecho, reconocer el cadáver (si lo hubiese), describir el mismo, dar fe de las heridas producidas, recavar información testimonial y remitir las actuaciones y la persona del reo al Juez de primera instancia en lo Criminal. De ahí en más el procedimiento quedaba en manos de este último.

La Sección Tercera se refería puntualmente al modo de llenar las requisitorias, exhortos y demás diligencias judiciales. Además definía algunas terminologías judiciales como “acordadas” y “requisitorias”. La Cuarta y última Sección hacía mención a los modelos de documentos que más comúnmente se otorgaban en los Juzgados de Paz y Pedáneos.

El doctor Lisandro Segovia, para una mejor comprensión e interpretación del Reglamento de Administración de Justicia del año 1862, elaboró comentarios y notas al mismo, publicándolas en Buenos Aires en 1866(5).

(5) Alberto A. Rivera. “Contribución bibliográfica para el estudio del Derecho en Corrientes” (1991), p. 474, “Revista del Derecho”, Nro. 19, Buenos Aires. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

Cabe aclarar que Segovia no sólo ocupó distintos cargos en la Magistratura correntina durante varios años, sino que también, reiteradamente, el Gobierno le encomendaba realizar proyectos de leyes sobre la Administración de Justicia local como el caso del “Proyecto de Organización y Competencia de los Tribunales” y el “Proyecto de Enjuiciamiento Civil”, ambos publicados en Buenos Aires en 1875(6).

(6) Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed. Moglia S. R. L., Corrientes.

Recién en 1863 se dejará de lado una antigua práctica como lo era la señal de tambor a las almonedas y subastas públicas que se realizaban por mandato judicial, las que se deberán hacer de ahora en más por publicaciones oficiales, edictos o difusión de afiches(7).

(7) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes” (1875), p. 79, año 1863, Corrientes. Imprenta “La Fusión”. // Citado por Dardo Ramírez Braschi. “Judicatura, Poder y Política (la Justicia en la provincia de Corrientes durante el siglo XIX)” (2008). Ed.Moglia S. R. L., Corrientes.

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