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Nuevas complicaciones en San Juan

Desarrollábase la intervención en La Rioja cuando San Juan distrajo con un nuevo pleito la atención del Ejecutivo. El Comisionado había abandonado la provincia el 22 de Febrero de 1861 y, antes de su arribo a San Luis, ya estaba derrocado el gobernador interino...

El 1 de Marzo, en efecto, Valenzuela fue detenido en su domicilio por un grupo de hombres encabezados por dos primates federales: el coronel Francisco D. Díaz y el teniente coronel José Melchor Ríos.

El gobernador fue llevado a la cárcel. Al mismo tiempo, los insurrectos condujeron por la fuerza al recinto legislativo a varios diputados y los obligaron a formar quorum y a aceptar la renuncia de Valenzuela, contenida en una nota cuya firma dijo éste ser apócrifa.

Acto seguido, los diputados designaron a Díaz en su reemplazo y dictaron una ley derogatoria de la anterior del 31 de Enero, por la que habían declarado infames y traidores a la patria a los autores y cómplices de la revuelta contra José Antonio Virasoro. Los insurrectos procuraban congraciarse así con Derqui, quien había criticado severamente dicha ley.

El nuevo gobernador comunicó al presidente su exaltación al Gobierno y éste lo reconoció en su carácter de interino, instándolo -de paso- a continuar el interinato hasta tanto el Gobierno Federal declarase a la provincia en condiciones de crear autoridades permanentes. Era el statu quo que el presidente sostenía para no romper todo con Buenos Aires.

Cuando Valenzuela salió de la cárcel, se asiló en casa, continuando en ella detenido e incomunicado. Pu al fin huir a San Luis, desde donde requirió la intervención(1).

(1) Valenzuela. Nota al ministro Olmos (Abril 6 de 1861), en: “Memoria presentada por el ministro en el Departamento del Interior al Congreso Legislativo de la Nación Argentina en su sesión ordinaria de 1861” (1861), p. 39. Ed. Imprenta Nacional, Paraná. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo III: “Pronunciamiento de Buenos Aires”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

El reclamo tenía que ser atendido por quien actuó en Santiago del Estero, forzado por el carácter obligatorio del artículo 6to.. Sin embargo, el caso se presentaba complicado: el gobernador alegaba haber sido destituido por la sedición y, los insurrectos argumentaban con la renuncia de aquél y su aceptación por la Legislatura.

Como tampoco había conformidad sobre los hechos, pues existían de por medio una firma -que unos decían falsificada- y una Legislatura que decían intimidaba, mientras otros negaban tales extremos el presidente resolvió enviar una comisión a fin de que indagase la verdad del asunto. Integraron la comisión Baltazar Sánchez, el coronel Manuel Fernández y Manuel Zapata. El decreto de Mayo 24 de 1861 es el siguiente:

Ministerio del Interior

Paraná, Mayo 24 de 1861

El Presidente de la República Argentina,

Considerando:
Que el ciudadano don Filomeno Valenzuela ha reclamado oficialmente al Gobierno Nacional su reposición al ejercicio del Poder Ejecutivo de la Provincia de San Juan, del que dice haber sido violentamente despojado;
Y a fin de esclarecer los hechos que denuncia y, con el debido conocimiento de la verdad de ellos, proveer lo que fuere más justo y conveniente,

Decreta:

Art. 1.- Comisiónase a los ciudadanos don Baltasar Sánchez, Coronel don Manuel Fernández y don Manuel Zapata para que, asociados y con presencia de la nota y nómina que el ciudadano don Filomeno Valenzuela ha dirigido al Gobierno Nacional, procedan a la indagación de los hechos que en aquélla se relacionan y de las personas que se designan como autores de la destitución del Gobierno de la Provincia de San Juan.
Art. 2.- Queda plenamente facultada dicha Comisión para entenderse con todas las Autoridades civiles y militares, a los objetos que fueren necesarios para desempeñar su encargo.
Art. 3.- Comuníquese, publíquese y dése al Registro Nacional.

DERQUI
José Severo de Olmos

El decreto apareció mientras el Congreso sesionaba y, sin consultarlo; pero no se trataba de una intromisión efectiva en los negocios provinciales sino de una pesquisa que debía preceder a la admisión o al rechazo del requerimiento. Con todo, el Ejecutivo se proponía decidir directamente lo que fuere justo y dar luego cuenta al Congreso(2).

(2) [Olmos] “Memoria presentada por el ministro en el Departamento del Interior al Congreso Legislativo de la Nación Argentina en su sesión ordinaria de 1861” (1861), p. 7. Ed. Imprenta Nacional, Paraná. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo III: “Pronunciamiento de Buenos Aires”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

¿Produjeron informe los comisionados? ¿Adoptó alguna resolución el presidente?

El doctor Rafael Igarzábal contaba, años después, que la renuncia fue arrancada por la fuerza, que la comisión atestiguó la verdad de este hecho y que el presidente encarpetó la solicitud, porque la consideró emanada de un simple ciudadano, fundándose en que, en el momento de expedirla, Valenzuela había dejado de ser gobernador(3).

(3) “Cámara de Diputados”, sesión de Agosto 5 de 1874. // Citado por Luis H. Sommariva. “Historia de las Intervenciones Federales en las Provincias” (1931), tomo I, capítulo III: “Pronunciamiento de Buenos Aires”. Ed. El Ateneo, Buenos Aires.

También puede ser que el presidente se desentendiera del asunto, entregado como estaba en esa época a otras cuestiones complicadas y absorbentes.

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