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Los Clubes Políticos en Corrientes

Cuando (las agrupaciones políticas) han podido señalarse como partidos, sus beneficios han sido incalculables, pero cuando esas mismas agrupaciones han sustituido su finalidad por intereses personales, su carácter de partido se convierte en el de facción...

Hernán Félix Gómez. (“Moral Cívica y Política”, p. 98)

A principios de los años 1860 comenzaron a surgir en Corrientes la organización de “clubes políticos” o “clubes electorales”, que tendrían vital importancia en la vida política local y constituirían los antecedentes inmediatos de los partidos políticos correntinos.

Estas agrupaciones surgieron casi simultáneamente en las provincias argentinas, obteniendo originariamente un notable desarrollo en Buenos Aires. Inicialmente en la provincia de Corrientes existió un desarrollo escaso de las asociaciones políticas y electorales en comparación a la explosión asociativa que se vivió en Buenos Aires.

En Corrientes, el gobernador José Maria Rolón, en Mensaje a la Legislatura local del año 1860, mencionó las asociaciones electorales de entonces como mecanismos electorales y expresión política, su importancia y los inconvenientes que producen la compra del voto y el quiebre de la voluntad popular, afirmando que:

Propender a la educación democrática, y despertar en el pueblo todo el interés que demanda el ejercicio de sus derechos políticos y sociales, conceptúo un deber sagrado.
Con tal objeto, el Gobierno ha visto con satisfacción organizarse asociaciones populares en esta capital y en casi todos los Departamentos de la campaña; ellas han demostrado suficientemente que la libertad política es hoy una realidad en la provincia (...).
Algunas ambiciones bastardas (sensible es decirlo) viendo al pueblo moverse en la ancha esfera que la ley le concede, osaron corromper la conciencia del ciudadano con la compra del sufragio, y no obstante haberse prodigado el dinero, el buen sentido de las mayorías han rechazado con indignación un medio tan reprobado como inmoral(1).

(1) “Registro Oficial de la Provincia de Corrientes. Años 1859-1860” (1916), pp. 215 y 216, publicación oficial. Ed. Establecimiento Tipográfico del Estado, Corrientes. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Este diagnostico de la cuestión política electoral de Corrientes fue una constante durante prolongado tiempo, debiendo rescatar el rol e importancia de las incipientes asociaciones electorales que se ponían en marcha y se constituían en instrumentos indispensables, aunque algo precarios, tanto para el poder gubernamental como para los sectores opositores.

¿Pero qué eran los clubes políticos y cuáles sus finalidades?. Fueron simples asociaciones o grupos de personas con una idea política en común que los aglutinaba para participar en actos electorales.

Se caracterizaban por su conformación no permanente, es decir, se constituían al solo efecto político-electoral, no tenían una organización constante y perdurable; característica esta última que se modificó con el transcurso de los años. Estaban destinados a crear, formar y consolidar la opinión en torno a las candidaturas a cargos electivos, y a la vez servían para la inserción y protagonismo de los participantes en las esferas políticas de entonces.

Durante la década de 1870, un periódico correntino afirmaba que:

En el deseo de adelantar en la practica de las instituciones libres, hemos consagrado a levantar o formar clubes, esas asociaciones políticas, que traducen en hechos los dogmas de la democracia, y se ha agitado así la opinión publica del país, a impulsos legítimos y dentro de limites racionales.
Los partidos políticos formaron sus respectivos Clubes, en la pasada campaña electoral(2).

(2) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 16 de Julio de 1874. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

El término Club(3) ha tenido una acepción amplia, abarcando a las asociaciones en general, tanto sociales como políticas. Las asociaciones electorales en Corrientes no siempre adquirían el nombre de clubes, sino que también el de comité, liga o simplemente asociación, obteniendo en la década de los años 1860 una mayor práctica política que social.

(3) Etimológicamente la palabra "club" tiene origen sajón. A fines del siglo XVII aparecieron clubes de carácter político en Inglaterra y Francia. En Estados Unidos, a mediados del siglo XIX, se constituían en ocasión de las campañas presidenciales (ver: “Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana” (1927), tomo XIII, p. 990. Ed. por Hijos de J. Bgpaba Editores, Barcelona). En un diccionario de la lengua española de principios del siglo XX da el siguiente significado:
“Club es la junta de individuos de alguna sociedad política, por lo común clandestina”.
// Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Leonardo Paso afirma, refiriéndose a aquellas agrupaciones:

Lo que se debatía en el club político como tema principal, lo que en realidad le daba vida al club, eran las cuestiones políticas electorales y de la organización nacional.
Los problemas económicos o socio-económicos, cuando se manifestaban, tenían otro ámbito como centro principal: el periodismo y las organizaciones que al efecto iban surgiendo(4).

(4) Leonardo Paso. “Historia del Origen de los Partidos Políticos en la Argentina” (1972), p. 228. Ediciones Centro de Estudios, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Se constituían a través de asambleas convocadas a tal efecto, donde se labraba un acta constitutiva, eligiéndose una comisión directiva que estaba conformada generalmente por un presidente, un vicepresidente, secretarios, tesorero y vocales, contándose estos últimos en algunas oportunidades por decenas, de acuerdo a las firmas publicadas en los periódicos de la época.

Esta comisión, en ocasiones, cuando se fijaba previamente, tenía mandato por un año; pero esas formalidades generalmente no estaban reglamentadas y variaban constantemente, por lo tanto tampoco llegaban a cumplirse, ya que los clubes generalmente dejaban de existir o se transformaban en menos de un año.

Para su funcionamiento interno se regían mayoritariamente por normas básicas, sin establecer normas estrictas, ello debido a la efímera vida de las asociaciones, ya que surgían espontáneamente en víspera de un proceso electoral; aunque en muy pocas oportunidades se esbozaba algún reglamento interno de escasa aplicación, como el caso del Reglamento interno del “Club Libertad”, en 1862.

VerReglamento Orgánico del “Club Libertad” en 1862

Años después, transcurriendo la década de 1870, Manuel Florencio Mantilla propone un reglamento para el funcionamiento interno de las agrupaciones liberales(5).

(5) Diego Mantilla. “Reseña Histórica del Partido Liberal”. (Inédito). // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En la provincia de Corrientes no existió una reglamentación general para los clubes políticos, a diferencia de lo que ocurrió, por ejemplo, en Buenos Aires, como lo afirma González Bernaldo de Quiroz, donde se estableció un reglamento de los clubes electorales en 1857(6).

(6) Pilar González Bernaldo de Quiroz. “Civilidad y Política en los Orígenes de la Nación Argentina (las Sociabilidades en Buenos Aires. 1829-1862)” (2001), p. 287. Ed. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Eran agrupaciones públicas, con convocatorias abiertas, pero de todos modos se hallaban muy lejos de tener una participación de masas. Impedimentos sociales y económicos trababan la participación igualitaria de todos, así por ejemplo, para ser partícipe activo del “Club Libertad” -en 1862- se debía obligatoriamente aportar tres pesos plata, suma que no estaba al alcance del común(7).

(7) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Libertad”, (Corrientes), del 13 de Julio de 1862. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Refiriéndose a los clubes políticos en la provincia de Buenos Aires, Hilda Sábato afirma:

Los clubes no eran, por lo tanto, ni círculos cerrados, acusación que los grupos rivales se cruzaban entre si, ni ámbitos democráticos de expresión popular, imagen que gustaban de usar los mismos grupos para autocalificarse. Constituían, en cambio, redes políticas que articulaban diferentes niveles de dirigencia y bases, reclutadas en función de la construcción de fuerzas electorales(8).

(8) Hilda Sábato. “La Política en las Calles (Entre el Voto y la Movilización. Buenos Aires 1862-1880)” (1998), p. 120. Editorial Sudamericana, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Es complejo determinar el verdadero nivel de participación activa en ellos, pero se visualiza un grupo de ciudadanos que reiteradamente intervienen y tienen un espacio protagónico relevante, como aquellos que ocupaban roles en las comisiones directivas, que por lo general eran los probables candidatos a cargos electivos.

Estos grupos políticos entraban en acción en períodos electorales, teniendo también la capacidad organizativa de convocar a adherentes en un lugar de la ciudad para ir a votar y así lograr protección del Club, como lo practicó el denominado Club “General San Martín” de la capital correntina, que se organizó y convocó de la siguiente manera para las elecciones de 1874:

Por resolución del Club se convoca a todos los miembros de él para que el Domingo 1 de Febrero, a las seis de la mañana, sin falta, concurra a la plaza ‘San Juan Bautista’, al lado del templo, en la casa de la Sra. Sotelo, donde tendrá lugar la reunión general para de allí concurrir a las urnas electorales.
El Club dispone de la casa toda, así es que habrá la suficiente comodidad para todos desde el primer momento(9).

(9) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 1 de Febrero de 1874. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Con estas prácticas se comenzó a fracturar el antiguo dominio que poseían los gobiernos y el oficialismo que monopolizaban las movilizaciones y las presiones en los actos eleccionarios. Ahora también los Clubes organizados por la oposición realizaban sus propias prácticas.

En algunas pocas oportunidades, dentro de los mismos Clubes circulaban distintas listas de candidatos para un mismo cargo, como ocurrió durante el proceso electoral de 1874 en el club mitrista de Corrientes, que entre otros circulaban los nombres de Martínez, Virasoro, Segovia, Baibiene, Torrent, Vivar; también los alsinistas dudaban entre los nombres de José G. López, Saráchaga, Luque, Méndez, Benjamín Virasoro, entre otros(10).

(10) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “El Argos”, (Corrientes), del 11 de Enero de 1874. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Si bien se acostumbraba sufragar por los candidatos proclamado por las asociaciones electorales, no existía impedimento para que se votase a cualquier ciudadano que cumpliese con los requisitos legales.

Las propuestas de candidatos para ocupar cargos electivos surgían generalmente de los clubes, pero también podían nacer de un periódico, de un grupo de vecinos o de tan solo un ciudadano. Por ejemplo, en las elecciones municipales de la capital -en el año 1864- varias listas se dieron a conocer en un número del periódico “El Progreso”, las que estaban firmadas por “unos amigos”, “unos cuantos”, “unos liberales”, “N.N.”(11), etc.

(11) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “El Progreso”, (Corrientes), del 3 de Diciembre de 1863. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En el mismo sentido se propusieron las nominaciones de candidatos a Convencionales para la reforma de la Constitución Provincial de ese año. Para las elecciones a Diputados Nacionales de 1872 se publicaron listas sostenidas por ciudadanos claramente identificados y de influencia relevante en la campaña, como los coroneles Reguera e Insaurralde(12).

(12) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 1 de Diciembre de 1872. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En la mayoría de las veces se aunaban criterios entre las asociaciones y cada Club proponía sus candidatos en consenso, pero en ocasiones fueron numerosos los aspirantes para algunos escasos cargos electivos, tal como ocurrió en la elección para Diputados Nacionales del año 1873, por lo que una crónica periodística se refirió a la cuestión de la siguiente manera:

Veintidós candidatos para diputados al Congreso que circulan en la provincia y van a disputarse el triunfo en las próximas elecciones de Enero.
La ‘diputacionmanía’ ha entrado como una peste en Corrientes y no será extraño que con el sol del 73 se levanten más candidatos que electores...(13).

(13) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Fusión”, (Corrientes), del 18 de Diciembre de 1872. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Los candidatos que obtuvieron sufragios en dicha elección, para cubrir cuatro cargos al Congreso Nacional sumaron treinta y nueve y fueron los siguientes:

Emilio Díaz: 1.288 votos
Genaro Figueroa: 1.213 votos
Felipe Cabral: 1.175 votos
Manuel Derqui: 1.083 votos
Ramón Sarachaga: 855 votos
José G. López: 767 votos
Juan J. Méndez: 634 votos
Francisco Ferreira: 466 votos
Juan Madariaga: 437 votos
Valentín Virasoro: 350 votos
Victorio Torrent: 350 votos
Eudoro D. de Vivar: 349 votos
Juan E. Martínez: 349 votos
Nicanor Molina: 332 votos
Fidel S. Cavia: 231 votos
Fulgencio Mendoza: 205 votos
Tiburcio G. Fonseca: 62 votos
Gregorio Pampín: 3 votos
Juan D. Chapo: 3 votos
Juan V. Pampín: 2 votos
Florentino Real: 2 votos
Juan M. Quiroz: 2 votos
Francisco Barrios: 1 voto
Marcelino Loza: 1 voto
Eugenio Obregón: 1 voto
Teófilo Ocanto: 1 voto
Luis Lemos: 1 voto
Juan Gandulfo: 1 voto
Antonio Lódola: 1 voto
Lisandro Segovia: 1 voto
Telésforo Díaz: 1 voto
Filimer Solís: 1 voto
Manuel Sosa: 1 voto
Francisco Martínez: 1 voto
Ramón D. de Vivar: 1 voto
Mariano Castellano: 1 voto
Bautista Chamorro: 1 voto
Daniel Artaza: 1 voto
Parilino Cardozo: 1 voto(14)

(14) Tercera Sesión Ordinaria de la Legislatura del 23 de Abril de 1873, en el Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Fusión”, (Corrientes), del 16 de Mayo de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

La cantidad de candidatos se explica porque estos no representaban formalmente a asociación política alguna, sino que la elección se practicaba por la persona en particular, mas allá de que en la mayoría de las oportunidades estos surgían de los clubes políticos.

Cabe preguntarnos si estos clubes, agrupaciones o los partidos inorgánicos de aquellas décadas lograron generar una representación genuina o constituyeron verdaderos exponentes de las necesidades y reclamos de los vecinos de las ciudades y la campaña.

Sin duda que fueron organizaciones imperfectas, muy lejos de representar sentimientos doctrinarios o ideológicos generales y en masa. Conformados por sectores sociales de poderes económicos que a través de las incipientes practicas cuasiorgánicas daban formas a las nacientes instituciones de un Estado Nacional que estaba surgiendo y de un Estado Provincial que no consolidaba todavía su existencia institucional.

En ese contexto se visualizan las manifestaciones constante de Buenos Aires, que casi cotidianamente influía ideológica y económicamente en algunos sectores de la política correntina.

Todavía en aquellos años en las provincias, la expresión caudillesca, la figura fuerte de un hombre del lugar que interpretaba genuinamente los requerimientos de la población rural y urbana, constituía un importante exponente de legitimidad y popularidad para un vasto sector social.

En Corrientes la ausencia fuerte de un caudillo predominante fue suplantado por distintos apellidos con poder económico y social que al incursionar en política alcanzaron el Gobierno.

Recurriremos a la perspectiva de un estudioso de la cuestión y a la vez testigo de las practicas electorales del siglo XIX. José Nicolás Matienzo que publicó en 1886 “La Práctica del Sufragio Popular” sostiene que:

Nuestros partidos son puramente personales: son mas que agrupaciones locales alrededor de un jefe, cuya voluntad es omnipotente o poco menos. Cada jefe tiene como es natural, un pequeño circulo de íntimos a quienes consulta cuando o cree conveniente y de quien se vale para toda función dirigente que él en persona no pueda desempeñar.
El comité es nominalmente la autoridad gubernativa del partido: lo representa en todo y para todo, aunque no sea compuesto por delegados electivos. La designación de miembros fundadores del comité se hace comúnmente por el jefe del partido, quien cuida también de preparar la candidatura de la Mesa Directiva, de manera que, cuando tiene lugar la primera reunión preparatoria, el comité no hace más que confirmar la constitución que recibe hecha.
Es costumbre atribuir al presidente o a la Mesa Directiva del Comité facultades amplias, que usan en la medida de la confianza que les presta el jefe del partido o de acuerdo con él.
El presidente da cuenta al Comité de aquellos asuntos que, a su juicio, no merecen reserva, y el comité aprueba lo que hace su presidente, en quien ve un primer ministro del jefe del partido.
La designación de candidatos está ya hecha privadamente cuando el comité se reúne para efectuarla. Por eso, pocas veces se vota nominalmente los candidatos. Se acostumbra delegar en el presidente el nombramiento de una comisión que los proponga a las asambleas, y como pocos tienen e valor de votar en viva voz contra alguno de los propuestos la lista pasa integra(15).

(15) José Nicolás Matienzo. “El Gobierno Representativo Federal en la República Argentina” (1910), pp. 250 y 251. Imprenta de Coni Hermanos, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En Corrientes los clubes políticos designaban por aclamación general a las comisiones previamente confeccionadas y a los candidatos para cargos electivos, salvo algunas raras excepciones se visualizaban dos o tres candidatos diferentes en una misma agrupación o club electoral.

En los primeros grupos políticos, en las décadas que estamos estudiando, es muy dudosa y casi inexistente la participación de masas; tan solo la convocatoria de algunos sectores de ésta en contadas oportunidades.

Se visualizan algunas participaciones sobresalientes en los clubes políticos de personas que logran un protagonismo casi permanente por su poder o influencia personal o familiar, no por su carisma. Es decir, no poseían generalmente la seducción de caudillo en el sentido clásico rioplatense.

Contaban sí como características una instrucción superior, control sobre los periódicos locales y pericia en las cosas de la política. Un periódico de la época se refería así a la imagen de los candidatos:

... son, generalmente las figuras mas conspicuas de los círculos o partidos que lo proclaman, y que generalmente encarnan y representan los intereses, las aspiraciones y las ideas de aquellos.
Así no es difícil llegar al conocimiento de lo que puede ser un candidato, estudiando con calma los partidos, sus antecedentes y los elementos de que se componen, para ver si es o no el mas apropósito, el que más entraña las conveniencia de la felicidad común de los pueblos electores o, por si lo contrario, aparece rodeado de circunstancias que lo inhabilite para una elección sensata(16).

(16) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Fusión”, (Corrientes), del 20 de Abril de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Podemos apreciar en los Clubes Políticos la constante presencia de diferentes miembros de una misma familia, que en oportunidades recurrían a los lazos sociales u alianzas entre ellas para consolidar el poder económico y político.

Esta característica de alianza entre parientes es peculiar en Iberoamérica, tal como lo afirman Balmori, Voss y Wortman:

Usualmente los casamientos llevaban implícitas alianzas sociales, económicas, políticas. Es mas, hasta principios del siglo XX, la mejor manera de comprender los partidos políticos es dentro del contexto de los lazos de parentesco.
Una rápida ojeada a los partidos políticos del siglo XIX (o a los Clubes, como se llamaban en el nivel inferior al nacional) revela la presencia de miembros de las redes familiares en todos ellos y su predominio en uno o en varios.
De esta manera, cualquiera que fuera el partido prevaleciente, las redes siempre tenían influencias y palanca política(17).

(17) Diana Balmori, Stuart F. Voss y Miles Wortman. “Las Alianzas de Familias y la Formación del País en América Latina” (1998), p. 30. Ed. Fondo de Cultura Económica, México. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Estos conceptos y caracterizaciones pueden estar ubicados perfectamente en la sociedad correntina de aquellos años, donde se visualizan con facilidad la participación en lugares directivos de los asociaciones políticas de familias vinculadas por sangre o por afinidad.

Los Clubes Electorales cuya vida política se desarrollaba en Buenos Aires poseían un dinamismo y un desarrollo institucional distinto, más ágil, respecto a los Clubes correntinos. Aquellos, según Pilar González Bernaldo, transformaron la vida política porteña,

... los clubes electorales desempeñan entonces un papel importante en la reactualización de las instituciones representativas.
Permiten al mismo tiempo, regular el enfrentamiento entre notables por las candidaturas y ampliar la representación a través de una participación mas vigorosa de las instituciones de la esfera pública en la concertación de las listas de candidatos.
“Pero los Clubes entrañan una tercera novedad que contribuye en mucho a la estabilidad institucional del período: permiten extender la representación de la sociedad introduciendo otras lógicas de representación política(18).

(18) Pilar González Bernaldo de Quiroz. “Civilidad y Política en los Orígenes de la Nación Argentina (las Sociabilidades en Buenos Aires. 1829-1862)” (2001), p. 304. Ed. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En la práctica para que toda fuerza política llegase a tener consistencia electoral suficiente era necesario tener una política mediática. Con los Clubes políticos o electorales ocurría lo mismo. Se tornaba imprescindible contar con el respaldo de un periódico, único órgano de difusión política y social de entonces. Apreciaremos más adelante la importante influencia de los periódicos en las decisiones electorales en Corrientes.

La práctica electoral y consecuentemente la activación de los Clubes Políticos tomaba impulso de acuerdo al calendario electoral establecido por ley. Hasta 1864, el gobernador era elegido por la Legislatura, coincidiendo los períodos del Poder Ejecutivo con los miembros de la Cámara de Representantes, lo que mantenía una unidad doctrinaria e ideológica entre la Legislatura y el Gobernador que aquella elegía.

En el año 1856 se resolvió renovar la Legislatura en un tercio por año, lo que rompió con la uniformidad gobernativa. Posteriormente, con la reforma constitucional de 1864, que en su artículo 53 determinaba que el Poder Ejecutivo va a ser nombrado por una Junta de Electores, elegidos estos directamente y con un número igual a los miembros de la Legislatura, modificándose de esta forma el mecanismo de elección.

La regularidad electoral -hasta 1856- fue una vez cada tres años; luego pasó a ser anual, para renovar parcialmente la Legislatura; y, posteriormente, se desdobló la elección para Representantes y para la Junta de Electores que elegiría al gobernador.

En 1860 ocupaba la Primera Magistratura correntina José María Rolón, un sacerdote alineado ideológicamente con el ex gobernador Juan Gregorio Pujol, a quien lo sucedió. La provincia, como el país, estaba inmersa en la dicotomía ideológica entre la corriente liberal y la federal. La primera orientada por el gobernador porteño Bartolomé Mitre y la otra por el entrerriano Justo José de Urquiza.

Corrientes durante casi toda la década de 1850 fue dirigida por hombres allegados al caudillo entrerriano, lo que se fracturaría fuertemente desde la batalla de Pavón.

Los correntinos liberales desde un principio de aglutinaron en el denominado “Club Libertad” y los urquisistas o allegados a estos en el “Club del Pueblo” y, el Gobierno de José María Rolón recibía el respaldo incondicional del último.

La denominación que adquirían estos clubes políticos en algunas oportunidades eran similares en distintas jurisdicciones, concordando inclusive en principios y posturas. Así, los liberales correntinos seguidores del mitrismo coinciden en el nombre de su club con la de los mitristas porteños y denominaron a su club “Libertad”.

En el mismo sentido podemos afirmar respecto al “Club del Pueblo” conformado en Buenos Aires, que aglutinaba a viejos federales -antiguos aliados de Urquiza- y enemigos del mitrismo.

De acuerdo con una crónica periodística de entonces, en julio de 1860 se conformó el “Club Libertad” con sesenta firmantes aproximadamente, con un acto inicial de designación de candidatos a convencionales y concluyendo con una “gran comilona” donde fueron electos Juan Eusebio Torrent, Pedro Igarzábal, José María Cabral, entre otros.

También durante el mismo mes se reunió el “Club del Pueblo” en la sala del Colegio Argentino y, de la misma, surgió la siguiente Comisión Directiva: Presidente, Antonio Diaz de Vivar; Vicepresidente, Ulpiano Lotero; Secretarios, Miguel Garrido y Melitón Quiroz; vocales, Bautista López, Juan F. Poisson, Diógenes Lotero, Inocencio Godoy, Manuel Ruda, Genaro Márquez; Tesorero, Pedro N. Rolón.

Además, como aval se publicaban cientos de firmas de los vecinos que proclamaban los principios sostenidos. Para una mayor descripción del desarrollo interno y funcionamiento del Club y su elección interna, transcribiremos el programa de convocatoria a reunión y a continuación el Acta respectivo de la misma:

Programa:

“El Club del Pueblo deseoso de unificar la opinión y de levantar bien alto la bandera republicana a cuya sombra gozan todos los ciudadanos de las mismas leyes y disfrutan de igualdad, no conociendo más diferencia que la que existe entre el vicio y la virtud, rechazando toda aristocracia porque mina la base del sistema democrático, ha creido conveniente trazar el objeto que se propone con esta asociación de patriotas y de hombres libres, reduciendo su programa a dos objetos esenciales para su existencia:
“1.- Reuniones electorales;
“2.- Promoción del progreso de la provincia de Corrientes.
“Ambos, en analogía con la marcha del gobierno Constitucional, porque en éste consiste el orden y de aquí nace el progreso de los pueblos.
“Toda asociación es propicia, mucho más cuando se propone los nobles fines que desplega, como su bandera, el Club del Pueblo.
“De nada serviría que la acción del Club se limitase al distrito de la ciudad; sus vistas deben extenderse principalmente a la campaña, cuyas necesidades deben remediarse en la ciudad, fuente de todo recurso.
“Los pueblos que han establecido diferencia entre los habitantes de la ciudad y la campaña han abrigado en su seno un germen de disolución y, siendo nuestro objeto fraternizar y unir debemos, propender a extirpar los males y a ramificar nuestro Club en todos los Departamentos de la provincia, siendo aquél el centro de la acción de estos.
“La acción centralizada de una palabra poderosa y sus resultados son los más proficuos. De aquí es que debemos desde ya propender por todos los medios posibles a establecer en cada Departamento una ramificación de este Club, cuyas resoluciones vengan a discutirse a este Club Central.
“Entrelazados los mutuos intereses de la provincia, fácil es su progreso, benéficos serán sus resultados. Los socios del Club del Pueblo de Corrientes deben extender sus relaciones a nuestra campaña y contribuir a que esta asociación aparezca bajo su verdadera faz.
“He aquí el programa de este Club. Su reglamento lo conformara una Comisión que al efecto nombraremos. En la parte reglamentaria fijaremos los días en que debe reunirse el Club del Pueblo, el orden y fin de sus reuniones y las diversas materias de interés general de que deba ocuparse.
“Creemos haber llenado ya uno de los objetivos que nos habíamos propuesto en esta segunda reunión; en la que sigue presentaremos a la discusión a los Sres. Socios del Club el Reglamento que debemos observar” (siguen las firmas de los miembros de la Comisión Directiva).

ACTA

“En la Ciudad de Corrientes a los diecisiete días del mes de Julio de 1860, reunidos los ciudadanos que suscriben, por invitación de la comisión institutora de un Club Electoral.
“El Sr. Dn. Mariano Martínez, por encargo de la Comisión, tomó la palabra y significó a la reunión el objeto para que había sido convocada: el establecimiento permanente de un Club cuyos fines eran:
“Primero, las reuniones electorales.
“Segundo, la promoción por medios que el patriotismo surgiera, del adelanto y progreso de la provincia.
“Los concurrentes respondieron con viva manifestación de adhesión a este pensamiento y declararon por aclamación se denominase esta Asamblea: ‘Club del Pueblo’.
“Concluido este acto se procedió a la elección de los señores que debían componer la Comisión Directiva del Club, resultando electos:
“Para Presidente, Dn. Antonio Díaz de Vivar; Vicepresidente, coronel Dn. Ulpiano Lotero; Secretarios: Dn. Miguel Garrido, Dn. Melitón Quiroz; Vocales: Dn. Juan Bautista López, Dn. Diógenes Lotero, Dn. Juan F. Poisson, Dn. Ignacio Godoy, Dn. Genaro Márquez; Tesorero: Dn. Pedro N. Rolón”(19).

(19) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Unión Argentina”, (Corrientes), del 20 de Julio de 1860. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Observamos en los documentos transcriptos distintos puntos que merecen ser mencionados. Así por ejemplo, se señala los objetivos fijados para el Club, siendo el más importante el electoral.

Se considera de importancia la extensión del Club en la campaña y en todos los Departamentos de la provincia, con lo que se aprecia una vinculación más allá de la ciudad capital, proponiéndose una delegación del Club en cada Departamento provincial.

También las pautas de organización y funcionamiento interno a través de un reglamento, el que comúnmente no se lo confeccionaba.

El “Club del Pueblo”, si bien se funda con fines estrictamente políticos, no lo hace directamente por alguna candidatura en especial, a diferencia de la manifestación de otros posteriormente, que se conformaron con el solo fin de sostener un candidato especialmente, como fue el caso, por ejemplo, del apoyo dado a Nicolás Avellaneda por el “Club Unión Nacional” de la Capital correntina en el año 1873.

VerActa de Constitución del Club “Unión Nacional” de Corrientes, proclamando la candidatura presidencial de Nicolás Avellaneda en 1874

Con respecto al sector opositor al gobernador Rolón, Manuel F. Mantilla ubica temporalmente a las primeras fuerzas electorales liberales precariamente organizadas durante el año 1860, que según éste, surgieron a raíz de la exclusión electoral del Gobierno.
Mantilla al respecto afirma lo siguiente:

... ciudadanos principales ordenaron y disciplinaron las fuerzas electorales excluidas del ejercicio del sufragio por el abuso, formando comités en todos los pueblos, bajo la dirección central de uno establecido en la Capital.
El partido, así organizado, no era nuevo; las más de sus fuerzas pertenecían al liberalismo, y las de otra tradición aceptaban sus principios. No tenía, sin embargo, la cohesión de un cuerpo bien constituido, ni sus propósitos nobles, ni sus anhelos patrióticos suplían satisfactoriamente las deficiencias de la educación y los usos de una democracia atrasada y además enferma.
Era natural el imperfecto atavío del partido liberal. Todo era incipiente, ensayo en el país; no existía -abrían el futuro- pueblo orgánicamente capaz de las instituciones adoptadas.
Aún no lo tenemos; vamos todavía en procura del, entre errores, caídas y sacudimientos dolorosos(20).

(20) Manuel Florencio Mantilla. “Crónica Histórica de la provincia de Corrientes” (1972), tomo II, segunda edición, Buenos Aires. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

La organización de los clubes, cualquiera sea su orientación doctrinaria, en cada ciudad y municipio gozaba inicialmente de precaria autonomía ya que eran los vecinos del lugar quienes lo conformaban, coincidiendo muchas veces los lazos ideológicos, conformando cada uno posteriormente su alianza.

El “Club del Pueblo” de San Luis del Palmar y en otros Departamentos adherían al “Club del Pueblo” constituido en la capital provincial, conformando una sola voluntad y conducta electoral.

Las alianzas no siempre se realizaban entre los Clubes que poseían las mismas denominaciones. Así, por ejemplo, para el proceso electoral del año 1861, el club denominado “Socialista” -de San Luis del Palmar- confirma su alianza con el “Club del Pueblo”, apoyando al gobernador Rolón. Como consecuencia de ello, se publica en el periódico “Crónica Oficial” el Acta correspondiente que versa lo siguiente:

En este pueblo de San Luis del Palmar, a los dos días del mes de Enero de mil ochocientos sesenta y uno, los ciudadanos que suscriben, miembros todos del ‘Club Socialista’, reconociendo que las ideas proclamadas por el gran ‘Club del Pueblo’ de la capital, son exactamente las mismas sostenidas por nuestro “Club” que son: propender a la unión y progreso de esta provincia y sostener que las autoridades que legalmente constituidas, se declaran espontáneamente aliadas a la bandera que enarboliza y sostiene aquella importante y patriótica asociación.
Y en comprobante de nuestra fiel alianza, firmamos la presente Acta de Pronunciamiento en adhesión al gran Club del Pueblo(21).

(21) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “Crónica Oficial”, (Corrientes), del 26 de Enero de 1861. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

No debemos dejar de considerar que en ocasiones, durante los procesos electorales y debido a ciertas circunstancias en algunos puntos de la provincia no se conformaban clubes -o demoraban en hacerlos- entonces algunos referentes de la ciudad capital se trasladaban para organizar la asociación donde no los había como, por ejemplo, cuando miembros de un Club mitrista se dirigieron a realizar “trabajos electorales” a San Luis del Palmar con el fin de crear uno(22).

(22) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “El Argos”, (Corrientes), del 12 de Octubre de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Dentro de este proceso, el acto eleccionario conformaba el epicentro de la existencia de los Clubes. Llegado el día de elecciones, las facciones mostraban su potencial y para llegar a sumar mayor cantidad de votos se utilizaban los más raros artilugios.

Luego de la elección de Convencionales para la reforma constitucional (nacional) de 1860, se publicaron unos versos que describen el clima eleccionario y el triunfo del “Club del Pueblo”. En aquellos años, la prosa y el verso eran una manifestación común y popular, donde se exteriorizaban sentimientos electorales y políticos, mucha veces los autores escondidos en el anonimato o con la firma de seudónimos. En la prensa correntina abunda la poesía política, como lo estudiamos en otra oportunidad(23).

(23) Dardo Rodolfo Ramírez Braschi. “Versos Políticos (la Poesía Correntina como Manifestación Ideológica en el Siglo XIX)” (2002). Moglia Ediciones. Corrientes. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Las elecciones de 1860 fueron descriptas así en las coplas de un periódico local que apoyaba al “Club del Pueblo”:

Las iliciones

¡De cierto los trajimos!
Le ganamos la ileción
Ahora sí, a la Cunvención
Los Dotores que apartamos.

Tuitos votamos , ¿por cuál?
Por la del Pueblo por cierto
Que digan si alguno ha muerto.
O le hemos puesto vozal.

Bastante cancha tuvieron
Para bellaquiar a gusto
Si no votaron de susto
Confiesen que la perdieron.

Pero no salgan diciendo.
No hubo orden y liberta.
Porque es una falceda
Y pa que salir mintiendo.

Si la han perdió patrones
Y los hemos trajenao
Es porque nos han tratao
Lo mesmo que a mancarrones.

Han pretendido apartar
Tuita la jente platuda
Y a la gauchada desnuda
Le han querido recular.

Pero se han equivocao
Saben bien los correntinos
Que tuitos los argentinos
Pueden votar y han votao.

Por eso que la han perdio
Y siempre la han de perder,
Aunque vuelvan a nacer
Serán los mesmos que han sio.

Pueden hacer su Prutesta
Mas larga que un maniador
Que ya están hasta el fiador
Con todo el recao a cuesta.

Si les aprieta la sincha
Patrones, tengan paciencia
Que ya irán ... a la querencia
Por ahora el pueblo relincha.

De esta vez compiaron mal
Ni a vainte y cinco han podio
Comprar, mas bien lo han vendio
A D.G. con su caudal.

A mi también me ofrecía...
Por cuando, ¡ay juna y juana!
Aunque me muera mañana
Dije, la el pueblo es la mía.

Por esa tuitos votamos
Y ganamos la ilicion
Ahora si a la convención
Los dotores que apartamos.

El gaucho argentino
Periódico “La Unión Argentina”, (Corrientes), edición del 7 de Agosto de 1860

Estos versos escritos con un léxico vulgar, manifiestan claramente algunos aspectos de las contiendas electorales de entonces. Pareciendo distantes pero reiteradas en otras oportunidades de la política local.

Aquellas elecciones de 1860, después de varios días para obtener las definitivas cifras oficiales, dieron el siguiente resultado:

Dr. Dn. Tiburcio G. Fonseca: 4.243 votos
Dr. Dn. Luciano Torrent: 4.064 votos
Dr. Dn. Juan Pujol: 3.829 votos
Dr. Dn. José M. Rolón: 3.828 votos
Dn. José M. Cabral: 1.860 votos
Dr. Dn. Juan Eusebio Torrent: 1.678 votos
Dr. Dn. Wenceslao Colodrero: 1.474 votos
Dn. Pedro Igarzábal: 1.474 votos
Dn. Felipe Rolón: 630 votos
Dn. Antonio Ezequiel Silva: 338 votos
Dr. Dn. Vicente G. Quesada: 285 votos
Dn. Gregorio Valdés: 215 votos
Dn. José Pampín: 203 votos
Dn. Pedro Ferré: 39 votos
Dr. Dn. Emilio de Alvear: 44 votos
Dn. Manuel Serapio Mantilla: 5 votos
Dn. José Luis Garrido: 2 votos
Dn. Antonio Vivar: 2 votos
Dn. Daniel Alles: 2 votos
Dn. Bartolo Seguí: 2 votos
Dn. Agustín Fernández: 2 votos
Dn. Pedro N. Rolón: 1 voto
Dn. Melitón Quiroz: 1 voto
Dn. Blas Barría: 1 voto
Dr. Dn. Gonzalo Figueroa: 1 voto
Dr. Dn. Felipe Cabral: 1 voto
Dn. Manuel José Ruda: 1 voto
Dn. Juan Francisco Poisson: 1 voto
Dn. Teodoro Gauna: 1 voto
Dr. Dn. José Benjamín de la Vega: 1 voto(24)

(24) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Unión Argentina”, (Corrientes), del 10 de Agosto de 1860. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Los resultados favorecieron a los candidatos propuestos por el “Club del Pueblo”, afianzando y fortaleciendo al sector gobernante. Pero la oposición perdedora no quedó conforme con el resultado, cuestionando desde su prensa amiga al escrutinio, acusando irregularidades y maniobras coercitivas desde el Gobierno que afectaron el libre ejercicio del voto.

Así, por ejemplo, el director del periódico “La Libertad”, Juan Eusebio Torrent, conocido militante liberal, al poco tiempo del escrutinio definitivo embiste al Gobierno acusándolo de mentiroso, escribiendo una nota con el titulo “El Sistema de Rosas en Corrientes”, afirmando que

No debemos, sin embargo, extrañarlo porque bien pueden ejecutarlos los que violan las leyes más sagradas, coartando el voto libre del pueblo soberano para obtener una elección que componga una Cámara semejante a la Cámara de Rosas.
Pedimos, pues, a toda la prensa liberal y patriota de las Provincias Unidas del Plata que denuncie y acuse ante la opinión de toda la Republica los hechos que dejamos apuntados y que suministran un dato más aunque bien triste del estado infeliz de este pobre pueblo de Corrientes(25).

(25) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Libertad”, (Corrientes), del 18 de Octubre de1860. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Los sucesos sociales y políticos en Corrientes tenían un tratamiento festivo cuando eran favorables y aquel triunfo electoral no fue la excepción para el “Club del Pueblo”. El 8 de Septiembre se reunieron centenares de simpatizantes en el denominado Campo de Marte (hoy Parque Mitre)(26), para festejar el triunfo obtenido y mantener a sus miembros aglutinados.

(26) En este lugar se produjo el combate de La Batería durante la ocupación paraguaya a Corrientes (1865) y hoy el paseo lleva ese nombre haciendo referencia a Bartolomé Mitre que fue presidente de la Nación Argentina y Comandante General de las Fuerzas Aliadas en la guerra contra el Paraguay. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

El festejo tenía particularidades especiales ya que no era solamente el Club organizador el anfitrión, sino también las autoridades del Gobierno, donde no faltó la manifestación con pancartas y figuras alusivas al máximo referente ideológico del sector: el general Justo José de Urquiza.

La concurrencia de los simpatizantes fue masiva, tal como lo describe una crónica de la época:

S. E. ocupó la testera de la espaciosa mesa que admitía más de doscientos cincuenta cubiertos, sólo a la parte del muro, dejando libre el centro del salón en el que se extendía una mesa riquísima de caoba que se hallaba cubierta de exquisitos manjares y que podía admitir cincuenta cubiertos; a S. E., el Sr. Gobernador, lo seguían más de quinientos individuos ciudadanos y extranjeros y todos eran invitados por el Sr. Jefe de Policía a participar del banquete.
La Banda de Música Militar ejecutó la Canción Patria a la entrada de S. E. y comitiva al gran Salón (...).
Comenzó a las cinco de la tarde la gran corrida de sortijas y se sirvió el café a esta misma hora, participando las señoras y las señoritas. El té se sirvió en medio de la música más patética: dos arpas, una flauta y un violín dejaban sentir ricos trazos de ‘Norma’, de ‘Ernani’, de ‘I due Foscari’ y de los más selecto de las partituras de Verdi y luego siguióse el paseo por el bosque y, ya el sol llegaba al ocaso, cuando la concurrencia comenzó a deslizarse hacia la ciudad.
Se iluminó el paseo y el bosque y se preparó el salón para el baile popular que tuvo efecto, aquella misma noche y que terminó con el mayor orden e hilaridad el 9 de Septiembre a las seis y media de la mañana(27).

(27) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Unión Argentina”, (Corrientes), del 15 de Septiembre de 1860. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Como lo afirmamos anteriormente, los Clubes Políticos se organizaban para cada proceso electoral y las denominaciones que adquirían fueron diversas y no siempre las mismas. Citaremos a modo de ejemplo las elecciones nacionales de 1874, uno de los momentos de mayor surgimiento de Clubes Políticos en la provincia de Corrientes, donde encontramos nombres como:

Club San Martín, de Capital; Club Libertad, de San Cosme; Club San Luis, de San Luis del Palmar; Club General Alvear, de Empedrado; Club General Lavalle, de Saladas; Club 9 de Julio, de Concepción; Club General Paz, de Esquina; Club de Sauce, Club 3 de Febrero, de San Miguel; Comité Constitucional de Lavalle; Club General Belgrano, de Curuzú Cuatiá; entre otros, todos de filiación mitrista.

Los avellanedistas conformaron los siguientes Clubes en la provincia:

Club Unión Nacional, de Capital; Comité Electoral de San Cosme; Comité Electoral Unión, de San Luis; Comité Unión Nacional, de Itatí; Club Unión Nacional, de Caá Catí; Club Unión Nacional, de San Miguel; Comité Nacional de Empedrado; Comité Soberanía del Pueblo, del Distrito de Maloyas; Club Unión Nacional, de Mburucuyá; Comité Unión Nacional, de San Roque; Comité Unión Nacional, de Trinchera de Loreto; Comité Autonomía Popular, de Bella Vista.

Los que proponían la candidatura de Adolfo Alsina conformaron las siguientes asociaciones en la provincia:

Comité Central, de Corrientes; Comité Electoral, de Paso de los Libres; Comité Electoral Independencia, de Ituzaingó; Club Nacionalista, de Saladas; Comité Electoral, de Goya; Comité Curuzú Cuatiá; Comité Electoral, de Esquina.

Todos ellos, al concluir las elecciones se diluían de hecho, para constituirse en el próximo escrutinio, con los mismos ciudadanos o con otros, ya que los componentes de estos grupos poseían cierto dinamismo de traslado y de reubicación política.

Para las elecciones de 1874 podemos observar una interrelación y comunicación entre los Clubes de Buenos Aires y los surgidos en Corrientes; una muestra de esto tenemos en la comunicación entre “avellanedistas” de Corrientes y de Buenos Aires, donde en el intercambio epistolar decía el porteño:

Con el objeto de informar los trabajos generales y de asegurar el triunfo de su candidatura, proclamada ya en la República, he recibido especial encargo del Comité de ponerme en comunicación directa con todos sus centros electorales y con todos aquellos ciudadanos cuya influencia sea necesaria para el mejor éxito de nuestro trabajo (...).
El partido que lo sostiene, para uniformar sus esfuerzos, me encarga ponerme en relación constante con los demás centros electorales que responden a los mismos fines...(28).

(28) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Fusión”, (Corrientes), del 30 de Abril de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En el mismo sentido lo realizaban las agrupaciones mitristas, donde el Club “General San Martín” -de la capital provincial- intercambiaba correspondencia con asociaciones porteñas que impulsaban la candidatura presidencial de Mitre(29).

(29) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 2 de Noviembre de 1973. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Los criterios entre los Clubes emergidos en Buenos Aires podían coincidir o no con los Clubes correntinos, tal el caso, por ejemplo, de los alsinistas en las elecciones de 1874. Inicialmente, los Clubes alsinistas de Corrientes levantaron su propia candidatura y no aceptaron el acuerdo Alsina-Avellaneda que impulsaba la candidatura a presidente de este último; al contrario, los alsinistas correntinos construyeron su alianza con los mitristas y propusieron la figura del general porteño(30).

(30) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Campaña”, (Corrientes), del 23 y 25 de Marzo de 1874. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

La relación de los Clubes de los Departamentos del Interior provincial con los de la capital era fluida y de una notable dependencia doctrinaria y política, tal como se aprecia en las correspondencias instructoras intercambiadas como, por ejemplo, la del presidente del Club “Ñaembé” -de Mburucuyá- que dice al de Capital: “Este club espera las órdenes del que muy dignamente preside Ud(31). También existían algunas excepciones, pero realmente fueron muy escasas

(31) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 12 de Noviembre de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En Noviembre de 1873, el Club “Constitucional” se adjudicaba la inscripción y alianza de “39 partidos de la campaña que arrojan una mayoría de más de cuatro mil votos a favor del partido nacionalista(32).

(32) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 26 del Noviembre de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

El periódico mitrista “La Esperanza” publicaba en un editorial, de acuerdo a su criterio, la distribución de los Clubes en la provincia, afirmando que:

Es falso que los avellanedistas tengan más clubes que los mitristas; por el contrario, tienen menos.
En efecto; los avellanedistas tienen clubes en los siguientes Departamentos: Capital, San Luis San Cosme, Empedrado, Itatí, Caá Catí, Saladas, Mburucuyá, San Miguel y San Roque; total: diez Departamentos.
Los mitristas tienen en los siguientes: Capital, San Luis, San Cosme, Empedrado, Saladas, Concepción, San Roque , Mburucuyá y San Miguel; total: diez también, fuera del Comité de la Esquina, compuesto por cien personas; de los de Goya y Curuzú Cuatiá, contando el partido mitrista con más de la mitad de la inscripción de toda la provincia.
Vamos, pues, nosotros también, manifestando los Departamentos con que cada candidato cuenta: general Mitre: Ituzaingó, Concepción, Santo Tomé, Esquina; doctor Avellaneda: San Luis, Itati; doctor Alsina: Monte Caseros; Mitre y Avellaneda: Mercedes, Mburucuyá, Bella Vista, San Miguel, Caá Catí, San Roque, Candelaria, San Cosme, Empedrado, Saladas; Mitre, Alsina y Avellaneda: Capital, Lomas, La Cruz(33).

(33) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Esperanza”, (Corrientes), del 7 de Diciembre de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

En cambio, para los avellanedistas la distribución departamental de los distintos Clubes era distinta y estaba conformada de la siguiente manera:

Por Avellaneda: Bella Vista, Mercedes, San Antonio, San Miguel, Caá Catí, Itatí, San Luis, San Miguel, Candelaria.
Por Mitre: Esquina, Ituzaingó;
Por Alsina: Curuzú Cuatia, La Cruz, Paso de los Libres.
Por Mitre-Avellaneda: San Cosme, Empedrado, Saladas, Concepción, Santo Tomé.
Por Avellaneda-Alsina: Lomas, Monte Caseros.
Por Avellaneda-Mitre-Alsina: Capital.
Por Mitre-Alsina: Lavalle, Goya(34).

(34) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “El Argos”, (Corrientes), del 5 de Diciembre de 1873. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Las diferencias son considerables. Ello tiene una razón entendible a las circunstancias, ya que era una manera de demostrar el poderío electoral y exhibir mayor número de organizaciones o clubes adheridos a las propuestas de cada sector.

Cabe aclarar que estas estimaciones son realizados por un periódico que trabajaba comprometido y activamente por un sector antes de las elecciones, las que no pueden ser consideradas como imparciales o ecuánimes. Tal como dice un antiguo proverbio “los hombres mienten antes de las elecciones, durante las guerras y después de una jornada de caza”; el presagiado triunfo mitrista, cuando llegaron las elecciones, no fue tal.

Durante el año de 1874 se realizaron elecciones para cargos municipales, a diputados a la Legislatura, a diputados nacionales, a electores para presidente y vicepresidente de la Nación y, al principiar el próximo año, para gobernador y vicegobernador. Cada una de estas elecciones se practicaban por separado y los Clubes se constituían específicamente para cada una de ellas.

Respecto a la conformación de las personas que lo constituían tenían una permanente traslación, ya que los miembros no siempre eran los mismos componentes de una elección para otra, distanciadas por tan solo algunos meses. Acerca de esta transfiguración un periódico afirmaba que:

los que de mitristas se han hecho avellanedistas y viceversa y, de mitristas, avellanedistas y alsinistas, se han hecho traidores a su partido, no tienen vergüenza ni derecho a invocar el nombre del partido nacional(35).

(35) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “La Verdad”, (Corrientes), del 28 de Enero de 1876. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Esta mutación casi constante y permanente era característica de las agrupaciones de la época, la que se debía en gran medida en aquel año a que casi todos los hombres públicos en Corrientes se consideraban liberales y, los que no lo eran, actuaban como si lo fuesen.

En la mayoría de las oportunidades los distintos Clubes en la década de 1870 no se diferenciaron ideológicamente entre sí, conformando distintos alianzas circunstanciales para alcanzar el cargo en disputa en la elección en cuestión.

El sector federal -que actuó activamente en la década de 1860- había sido derrotado y expulsado de todas las estructuras organizativas de la sociedad política. No se visualiza en la provincia de Corrientes -durante la década del setenta- recuerdos doctrinarios del urquicismo, de la figura de Nicanor Cáceres, ni de López Jordán, últimos exponentes no liberales en la región. No existía por entonces la autodenominación política del término federal, porque el mismo entraba en uso desprestigiado impuesto por el liberalismo triunfante, que lo asociaba a supuestos grupos montoneros y contrarios del orden.

Es conveniente conocer el valor terminológico y conceptual que se le daba a las dos acusaciones políticas más vulgares y causales de desprestigio en el establishment correntino de entonces: “mazorquero” y “paraguayista” o “traidor a la patria”.

El primero se asociaba a aquéllos que pudieron haber tenido alguna vinculación política o administrativa con el rosismo y el urquicismo; respecto al segundo término, asociado también al de “traidores a la patria” tenía efectos tan hirientes como el primero, dándole ese mote a los que se relacionaron con las tropas paraguayas durante la ocupación del año 1865.

Estas acusaciones se las rotulaban a cualquiera de los adversarios políticos circunstanciales, siendo una cadena de pesada carga para el portador. Se puede observar estas acusaciones con uso reiterativo entre las agrupaciones en la primera parte de la década de 1870.

Durante esta hegemonía de inquietos, ambivalentes y fugaces Clubes liberales, surgió en 1875 uno denominado “Libertad”, que propone por primera vez en su Manifiesto una voluntad de existencia de carácter permanente y no transitorio, afirmando que:

... inicia el Club sus trabajos para las próximas elecciones de Diputados al Congreso de la Nación, y toda otra provincial o nacional que en adelante se presente(36).

(36) Archivo General de la Provincia de Corrientes, Hemeroteca, periódico “El Argos”, (Corrientes), del 9 de Noviembre de 1875. // Citado por Dardo R. Ramírez Braschi. “Origen de las Agrupaciones Electorales en la provincia de Corrientes (de Caseros a las Presidencias Liberales)” (2004). Moglia Ediciones, Corrientes.

Esta voluntad de durabilidad no fue tal en la práctica, porque tuvo de hecho el mismo final que los anteriores.

- Una etapa embrionaria de los Clubes Políticos

El estudio en la etapa embrionaria de los Clubes Electorales correntinos nos conduce indefectiblemente al surgimiento, en una etapa posterior, de los Partidos Políticos institucionalizados. Su evolución fue un proceso prolongado y muchas veces complejo, ya que el dinamismo de su conformación y lo efímero de su existencia dificultaron reiteradamente la observación de sus movimientos.

Desde la segunda parte de la década de 1850 emergieron los Clubes Políticos como la vía, precaria aún, para obtener los cargos electivos. Si bien este proceso perduró aproximadamente hasta los años ochenta, fue en la década de 1870 cuando se expresaron con mayor fuerza y número.

La extensa y sufrida época de los conflictos interprovinciales no dio lugar a los grupos políticos organizados con carácter electoral, por lo que esta nueva experiencia en la existencia política provincial demoró en consolidarse.

La existencia de Clubes Políticos por sí solo, estaba muy lejos de garantizar una confiable práctica democrática ya que los medios precarios de actos electorales hacían posible casi cotidianamente el fraude pero, por sobre todo, el uso de la fuerza y la intimación para quebrantar la voluntad del electorado.

Si bien estas prácticas dolosas se observaron en todas las provincias argentinas, visualizamos en la de Corrientes una exageración desmedida de ellas, complicadas más aún con el apasionamiento particular con que se sentía la actividad política en momentos trascendentes de la provincia.

Esa pasión trajo en varias oportunidades como consecuencia enfrentamientos violentos, desmesurados, a tal extremo que los grupos electorales se transformaron en batallones de combate, suplantaron los Registros Cívicos y las urnas por armas y pertrechos bélicos.

Los días de elecciones se convertían en tensas jornadas de violencia, donde el ciudadano por costumbre y seguridad debía portar su arma de fuego o puñal. Pero a pesar de todo ello, las asociaciones electorales o Clubes Políticos fueron el espacio preparatorio para una instalación permanente de la militancia política identificada con el quehacer participativo de los correntinos en las luchas electorales a fines del siglo XIX.

Los Clubes Políticos -por la diversidad y movilidad de sus integrantes- son muy difíciles de categorizar o aglutinarlos ideológicamente, a pesar de que después de la batalla de Pavón, políticamente todo se “liberalizó” y sólo los grupos liberales participaron en las confrontaciones electorales, disipándose los que no lo eran.

Para la década de 1870 la mixtura participativa de ciudadanos en los distintos Clubes, torna casi imposible una categorización ideológica precisa y definida. Insistimos, es muy difícil lograr una tipificación ideológica categórica de las élites políticas correntinas respecto a sus participación en las asociaciones electorales, porque las alianzas entre ellas se modificaban con facilidad y hombres que provenían de doctrinas diferentes en oportunidades se enfrentaban y, en otras, formaban parte de la misma lucha.

Pero existieron procesos electorales que desembocaron en retos notablemente ideológicos, como la crisis política de los años 1878 y 1879, emergiendo en esa oportunidad las posturas fuertemente diferenciadas de la etapa de la Confederación Argentina.

Aquellos fugaces y cambiantes Clubes fueron -en la provincia de Corrientes- los antecedentes más próximos a los partidos políticos orgánicos y permanentes. Así pudieron gestarse en un período posterior los dos partidos políticos correntinos con mayor trayectoria histórica, el partido Liberal y el partido Autonomista, cuya evolución y desarrollo ocupan un espacio diferente con características propias en la vida política provincial.

Con respecto al momento preciso de una institucionalización formal de los partidos políticos provinciales, no existe un suceso específico de su surgimiento, pero sí manifestaciones aisladas que pueden inducir a una actividad orgánica.

En el imaginario político de la década de 1860 y 1870, “partido político” consistía en la conformación de una simpatía ideológica y doctrinaria, no como institución armónica ni orgánica. Si bien algunos historiadores dan como origen del partido Liberal la protesta del año 1856 contra el gobernador Juan Gregorio Pujol, nosotros no encontramos los elementos documentales suficientes para tal afirmación, tomando sí identidad genuina y verdadera en los primeros años de la década del ochenta.

Con respecto al otro partido correntino, el Autonomista, se constituye definitivamente también en esa década, más precisamente cuando el partido Autonomista Nacional comienza a adquirir forma.

Las asociaciones electorales fueron el motor propulsor de toda elección de cargos públicos y, en la provincia de Corrientes, también los procesos electorales adquirieron relevancia de primer grado para los sectores del poder político. Las características electorales de aquella época fueron casi semejante en todas la provincias argentinas, con idénticas características: fraude e intimidación.

Pero, en cambio, puntualmente en la provincia de Corrientes se puede apreciar que a la disconformidad de los resultados electorales se agregaba la persecución, no solamente en escaramuzas o enfrentamientos callejeros urbanos, sino también en campos de batalla. Y cuando decimos batalla, nos referimos en toda la dimensión de lo que esta palabra significa.

El alzamiento de ejércitos con miles de hombres constituían el desenlace de la imposición y obtención del poder, ocupando un rol preponderante los ciudadanos sufragantes que se convertían en soldados montados y los Clubes se transformaban en Cuarteles y Jefaturas logísticas.

Debido a las características propias de la evolución de los grupos políticos y al contexto que los rodea, no hallaremos en un acto puntual o hecho determinado la iniciación de la existencia institucional de los partidos políticos correntinos que actuaron a fines del siglo XIX.

El proceso de formación estuvo dado por diversas cadenas de sucesos locales y nacionales, los que se consolidan sólidamente recién en la década del ochenta. Tanto el partido Liberal como el partido Autonomista se afianzan orgánicamente con el surgimiento definitivo de los partidos de alcance nacional que, a través de alianzas y acuerdos, conforman las estructuras electorales permanentes y definitivas identificadas actualmente como partidos políticos.

Pero existió una característica puntual en ambos: la de lograr en los últimos años del siglo XIX un desprendimiento casi total de los partidos que tenían un alcance e influencia nacional.

Las características esenciales que hacen a los partidos políticos en la actualidad estuvieron ausentes durante el período que se inicia en 1853 hasta 1880.

La reglamentación interna para un funcionamiento orgánico y la permanencia como cuerpo no estuvieron presentes en los volátiles Clubes Electorales, los que se conformaban al solo efecto de una determinada contienda electoral y, una vez concluida la misma, se extinguían, para aparecer en las próximas, con otros nombres y nuevos hombres en las comisiones directivas.

Estas modalidades asociativas de carácter electoral constituyeron una particularidad común durante aquellos años en todo el país. Este fue un período embrionario, de nacimiento y aprendizaje de las prácticas electorales, donde se consolidó el surgimiento de representantes emergidos de un limitado consenso, para mantener posteriormente a partir aproximadamente del año 1880 una estructura diferente con los partidos políticos orgánicos, conformando una permanencia asociativa estable, donde la representación de los candidatos a los respectivos cargos no se vinculaba solamente por su individualidad, sino por el partido político al cual representaban.

Pero ello es otra historia, que escapa al período estudiado en esta oportunidad. Indefectiblemente las primeras agrupaciones electorales fueron constructoras de un incipiente y precario sistema organizativo partidario, que darían lugar posteriormente a los consolidados partidos políticos locales en la postrimería de siglo XIX, los que adquirieron fuerza e identidad propia, a pesar de los avatares de los conflictos y enfrentamientos intestinos que caracterizaron la lucha política correntina.

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